Fuimos a las dunas y nos tiramos.
¡Teníamos que subir como una montaña de arena!
Cuando subíamos nos cansábamos enseguida.
Algunos se tiraban parados, otros rodando y la variedad de niños y niñas, sentados.
Otros no se tiraban, se quedaban sentados en la arena.
Es re lindo ir a la playa, pero te cansas subiendo.
Jugamos a muchos juegos. Primero jugamos a elegir un compañero para que sea tu hermano. Yo elegí a Florencia y ellos, los dinamizadores, te decían que te tenías que encontrar con tu hermano y el que demoraba mucho en encontrarse con su hermano tenía una prenda.
Y todos les teníamos que gritar:
-¡Prenda, prenda, prenda!
Un niño tuvo que bailar con su hermano que no era su hermano, y nosotros le cantábamos:
-¡El meneaito, el meneaito, el meneaito, meneaito, meneaito!
Xiomara Soutto (5°)